Las fases del dolor del Real Zaragoza

Las fases del dolor del Real Zaragoza

Siempre que llega el otoño, y antes de Navidad, el club vive una sacudida. Milla tiene el reto de ganar al Elche para que el asunto no pase a mayores y su puesto no peligre. Se confía en el potencial que tiene el equipo para sacar la situación adelante. 

Lo recuerda con precisión El Periódico de Aragón: en cuanto llega otoño el Real Zaragoza vive una crisis de identidad. La incógnita siempre pasa por saber cuándo y cómo acabará. En los últimos años estas crisis se han llevado varios entrenadores por delante, y han servido para atisbar por dónde podrían ir las cosas en el mercado invernal del fichajes. Siendo sinceros, pocos se esperaban que Luis Milla y sus hombres entraran en crisis frente al Sevilla Atlético. A pesar de su juventud e ilusión no deja de ser un filial, un equipo frente al que no debería estar permitido perder. Pero se perdió, y tras dicha derrota ya se ha dado rienda suelta a las fases típicas del dolor en la capital del Ebro.

Lo primero de todo es la ESTUPEFACCIÓN, generalmente la gente no se termina de creer la derrota y el inicio de una nueva crisis. En pocas y llanas palabras, a la gente del zaragocismo le da un poco de pereza tener que volver a pasar por ello. La fase de estupefacción se gesta en los medios y en las redes sociales y suele durar una semana, lo que tarda el equipo en volver al terreno de juego. Se suelen aprovechar los días previos para realizar un análisis de lo qué pasó y cómo se podría arreglar el entuerto. Por ejemplo, tras empatar en Sevilla y ver debutar a José Enrique como central muchos se preguntan qué pasará con Bagnack y Popa, que siguen sin tener peso específico dentro del equipo.

Luis Milla en el ojo del huracán

El segundo paso de la fase del dolor es casi inmediato: poner al entrenador en el ojo del huracán. Sucede en el Real Zaragoza y en cualquier equipo que se precie. Las voces críticas con Milla comenzaron en Soria, pero se acallaron pronto. En ese momento era demasiado temprano para comenzar a pensar en decisiones de calado y, realmente, todavía lo es. A pesar de que las jornadas pasan, la andadura del Real Zaragoza solo ha hecho que comenzar. Tras la derrota desencadenante no suelen tomarse decisiones relevantes. Ni Milla cayó frente al Numancia ni Popovic hizo las maletas a la primeras de cambio, de hecho al serbio se le dejó salvar los muebles en un par de ocasiones, aunque en diciembre llegó su despedida. ¿Se le ha dado el tiempo suficiente a Luis Milla para que haga un equipo? La respuesta corresponde cada uno.

Dar otra oportunidad al entrenador en cuestión es el tercer paso del proceso. Según apunta El Periódico de Aragón, desde las altas esferas del club le han dicho a Milla que el partido frente al Elche podría marcar su destino. El turolense tiene que buscar la manera de ganar en La Romareda para apagar el fuego, situación a la que se han enfrentado todos sus antecesores. Confiar en la reacción del equipo forma parte de la tercera fase. La temporada pasada el Real Zaragoza solía apagar sus fuegos tras el cuarto partido, tal y como ya contamos.

Falta gestión de partido

Cuarto paso: esperar a que pase el vendaval. Los altos mandos blanquillos saben que todavía hay elementos que permiten pensar en positivo. El regreso de Cani se antoja fundamental y queda por ver el rendimiento de José Enrique en defensa. También se confía en el poder de La Romareda, un escenario donde el equipo se ha desenvuelto bastante bien. ¿Qué ocurrirá tras el partido frente al Elche? Es toda una incógnita. Ni siquiera lo saben los responsables de tomar las decisiones. No todo dependerá del resultado, también se valoraría de forma positiva una mejora evidente del conjunto zaragocista.

El diagnóstico es del propio Milla. «Nos falta saber gestionar y aguantar el resultado”, aseguró tras perder en tierras sevillanas. Los suyos se adelantaron frente al Numancia y al Lugo, pero luego acabaron perdiendo. En Sevilla fue Juan Muñoz el encargado de anotar, pero luego todo se vino abajo. “La sensación es que estás cerca pero no acabas de lograr el resultado”, se lamentaba Milla frente a los micrófonos. Según los casos anteriores, su continuidad estará muy ligada a lo que sucede a lo largo del mes de octubre.

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